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La inmunidad del rebaño

Francisco Díaz Montilla En el modelo S-I-R la determinación del número de infectados en un instante n es relativamente sencilla: In j = In i · E · P, donde n j es posterior a n i , E designa la exposición y P la probabilidad de ser contagiado. Si hacemos que E · P sea igual a un factor de contagio F, quiere decir que F = In j /In i . En el caso de Panamá, al día de ayer, se contabilizaban 989 casos de infectados por covid; dado que el valor promedio de F hasta entonces es de 1.69, para el día de hoy tendríamos que I = 989 x 1.69 = 1671.41, es decir 682.41 nuevos casos. Obviamente, existe una asimetría entre lo que predice matemáticamente el modelo y lo que ocurre en la realidad. En parte ello tiene que ver con el hecho de que los contagios fluyen a una velocidad más expedita que la velocidad en que se realizan las pruebas para detectar el virus. Considere que apenas se han realizado 6160 pruebas, es decir, aproximadamente 294 diarias desde que se reportó el primer caso. ¿Son su...

El virus pasa, ¿y la ignorancia?

Francisco Díaz Montilla El covid ha dejado al desnudo varias cosas. Desigualdades de todo tipo: sociales, económicas e intelectuales; ha puesto en escena intereses no siempre reconciliables y -desde luego- un profundo bache con respecto al tratamiento racional o científico de la abundante información que se genera a cada instante y que se difunde a una velocidad incluso superior a la de la propagación del virus de marras. Desde luego, la información que proporcionan los especialistas no siempre es accesible para todos. Sin embargo, un poco de cultura científica nos ayudaría a entender con claridad la calidad de información que ofrecen las autoridades en la actual coyuntura y a cuestionarla sólidamente; algo de razonamiento y lógica nos ayudaría, incluso, a comprender por dónde va el asunto, a qué nos exponemos realmente, sin sobresaltos ni dramas, antes de que los técnicos presentan los resultados diarios. Pero estamos lejos de ello. Recientemente, por ejemplo, circulaba en ...

Conocimiento y decisión

  Francisco Díaz Montilla   Existe una relación muy estrecha entre creencia, conocimiento y acción (toma de decisiones). Al menos de acuerdo con la epistemología, una cosa es tener una creencia y otra cosa es tener conocimiento. Un elemento esencial, aunque no siempre explicitado, en el caso del conocimiento es la idea de justificación; y aunque desde el punto de vista lógico hay distintos abordajes para esta idea (justificación como prueba en sentido lógico-matemático, justificación como cierta categoría de objetos, etc.), o desde un punto de vista (si se quiere) práctico: justificación deontológica, justificación no deontológica, etc., desde el punto de vista empírico, la idea de justificación se relaciona con evidencia, respaldo, hecho, estado de cosas, en fin. Adicional, usted puede tener creencias falsas, v.g., la vitamina C protege del coronavirus ; pero ¿podría tener conocimientos falsos? Dado que es posible tener creencias falsas, se sigue que tener una creen...

Paradoja constitucional

Francisco Díaz Montilla En sentido coloquial se suele usar las palabras paradoja y contradicción como sinónimas. Pero desde el punto de vista lógico dichos términos, aunque relacionados, se refieren a situaciones distintas. Una paradoja puede referirse a una situación engañosa, contraintuitiva y extraña, la cual situada en la perspectiva adecuada, puede ser resuelta o aclarada, v.g., paradoja del mentiroso (todos los cretenses mienten). Una contradicción , en cambio, se refiere a un estado en el cual se afirma y se niega algo a la vez (ya sea porque se postula o se deriva) bajo condiciones idénticas, v.g, el presidente inspira y no inspira confianza . En este caso, inspirar y no inspirar confianza estarán sujetos a idénticos supuestos. Desde luego, una situación puede originarse como paradójica y devenir (porque lo implica) en una contradicción. Y en ese caso, la paradoja puede derivar en catástrofe. Esto es, desde luego, relativo al marco lógico que usemos. Si, por ejemp...

Contagio semántico

Francisco Díaz Montilla En Rewriting the Soul , el filósofo canadiense Ian Hacking introdujo el término contagio semántico (semantic contagion) para referirse a la forma en la que la identificación y descripción pública de una condición (acción) crea los medios para su propagación. Ocurre cuando una (nueva) descripción influye en nosotros para reclasificar (etiquetar) las acciones de los demás. Casos de contagio semántico hay muchísimos, pero tal vez sea el político el contexto donde más expuestos estamos a padecer sus “efectos”. Aunque los medios de contagio son diversos, al menos dos son fundamentales para ello: los medios de comunicación y más recientemente las redes sociales.  Si el proceso de contagio no tuviera un efecto mayor al de generar opinión pública, no habría mayor problema. Pero no podemos ser tan ingenuos: hay una relación muy estrecha entre opinión y acción. Por eso, cabe preguntarse si las redes sociales y los medios de comunicación son epistémicam...

¿Y después qué?

Francisco Díaz Montilla Desde hace algún tiempo se ha ido afianzando en redes sociales la promoción de la campaña de no reelección. Si fuésemos coherentes con dicha máxima eso significaría que ningún diputado ni autoridad local (alcalde o representante de corregimiento sería electo en 2019); significaría -también- que tampoco lo sería el actual partido gobernante. Y aunque hay razones parciales para pensar que lo segundo no ocurrirá, lo primero es poco probable que suceda, es decir, de seguro algunos no tan honorables diputados, alcaldes y representantes de corregimiento seguirán en sus cargos por un lustro más. Parte del problema es que nuestras formas de interacción política están concebidas desde la lógica ganar-ganar. Y tal vez la mejor expresión de esa lógica desde el punto de vista individual es el clientelismo. Es decir, el ejercicio electoral se realiza en lo que podríamos llamar un espacio de intereses: los míos y los del candidato, yo quiero algo y éste igual, y e...

Panamá y la opinión de la discordia

Francisco Díaz Montilla Una cosa son las expectativas subjetivas de las personas y otras muy distintas las obligaciones objetivas de los Estados. En materia de derechos humanos, por ejemplo, cada uno de nosotros -seamos expertos o legos- puede tener un sentido distinto de qué significan, su alcance, sus titulares y sus interpretaciones. Pero nada de eso es vinculante en casos reales, no son más que opiniones; y aunque las opiniones puedan basarse en la libertad y su respeto sea fundamental en un Estado democrático de derecho, para propósitos prácticos han de ceder a las vertidas por órganos competentes emanados de convenios internacionales soberanamente reconocidos por los países. Panamá, por ejemplo, al ratificar la Convención Americana sobre Derechos Humanos se obligó a “respetar los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, ...